Dra. Lorena Saavedra González
El presente número reúne una selección de artículos, reseñas, crítica de espectáculo, creación dramática y entrevista que problematizan las articulaciones entre arte, memoria, política y prácticas escénicas contemporáneas en Chile. Desde perspectivas teóricas y analíticas diversas, los trabajos aquí compilados buscan contribuir a la reflexión sobre los
modos en que las artes escénicas configuran y disputan sentidos.
En el primer artículo, “Tácticas de afiliación y posmemoria marica en Yeguas sueltas de Teatro Sur”, Tomás Mandiola propone la noción de » tácticas de afiliación» para abordar la posmemoria marica, analizando el montaje Yeguas Sueltas de Teatro Sur como un ejemplo paradigmático de memoria sexo-disidente y su capacidad de interpelar discursos oficiales.
Cristian Aravena, en el segundo artículo, “Desbordar el campo bordado: representaciones de los sectores populares en algunas dramaturgias chilenas de la época de los años sesenta”, revisa el teatro chileno de los años sesenta, indagando en la representación de los sectores populares y en los imaginarios que emergen desde una dramaturgia comprometida con lo
social y lo político. Finalmente, Constanza Arraño en su texto “Personajes y conflicto interno en la música escénica digital. Una exploración al estudio del trauma y su representación sonora en El participante y La compuerta n. o 12”, explora el trauma y el conflicto interno en la música escénica digital, analizando dos producciones recientes que
expanden las posibilidades expresivas de la escena contemporánea.
Las reseñas, a cargo de Verónica Sentis y Andrés Grumann, ponen en valor libros recientes que dan cuenta de trayectorias militantes y prácticas performativas que marcan el devenir artístico actual. La crítica de Sebastián López revisa El Yordan, obra que interpela la tradición burguesa y la vacía de sentido en clave contemporánea. El texto dramático de Sebastián Ayala, El fuego que llevamos dentro, inspirado en el caso de Nicole Saavedra, articula una denuncia potente contra la violencia patriarcal, visibilizando la lucha y la búsqueda de justicia. Finalmente, la entrevista a Cristián Lagreze nos acerca a la evolución del entrenamiento actoral en Chile, abriendo nuevas preguntas sobre la formación y el oficio.
Desde diversas escrituras y miradas, este número se configura como un espacio de encuentro y reflexión crítica. Invitamos a las y los lectores a sumergirse en estas páginas, habitarlas y pensarlas como un campo abierto para seguir imaginando otras memorias, otros cuerpos y otras formas de hacer escena.





